CENTRO CULTURAL SAN FRANCISCO SOLANO
CENTRO CULTURAL SAN FRANCISCO SOLANO. UN MALDITO DISPARADOR Y ENCIMA ADRENALITICO.




















un maldito

UN MALDITO DISPARADOR Y ENCIMA ADRENALITICO.

El arte,la poesía,la narración,el teatro,el cine responden a raíces culturales,sociales;productos, que en un mundo terreno internacionalizado pueden llegar, en esas realidades locales a graficar,aunque sea en pinceladas,realidades,situaciones sociales,dramas humanos, que se repiten en otras latitudes.Incluso lejanas.

Por ejemplo un filme,en este contexto actual, creación experimental referente a poblaciones de otras latitudes,como el comparado, puede llegar a impactar en otras,incluso de raíces distintas,que responden a patrones culturales diferentes hasta niveles impensados.Hay "ítems" que son universales al ser.Y a veces son “tapados” al grueso de la humanidad.Este es una de ellos.

En el film, diálogos hablan de la moneda griega no del Euro y la realización nos obliga a las reflexiones en una mezcla de las mismas;ver el contexto,la comparación con las vivencias de dos niños tras un sueño,la utopia de conocer a su padre y ese alrededor que va mostrando una Grecia donde la tristeza es el común.

Un creador condicionado por diferentes realidades y contextos a veces con su obra, que es, repetimos un producto social, puede convertirse en un múltiple disparador pues, en suma, se trata en ese ida y vuelta,del hombre,del ser humano ,del poder oculto.La “vida”.Es entonces,producto de esa conjunción,cuando se advierte que el disparador es un “multi-símbolo universal”.Sí,este un este caso.Uno de los tantos.

se trata

Se trata del film “Paisaje en la niebla”.

Nos emocionamos.Liberamos adrenalina.Sí.Pasa.Esto nos ha sucedido con este filme recomendado,de una actualidad aterrante.Un filme de hace más de dos décadas.La diferencia con otros es que cada vez que asistimos a su re-visión nos ocurre lo mismo.No podemos escapar al impacto en la glotis.

No podemos dejar de emocionarnos en cada revisión.Y esa emoción no es por "golpes bajos del director".Se trata de "algo" que se atraganta en la garganta.La respuesta es sencilla. Es un universal y de EPOCA.Es imposible al observar a esos dos seres minúsculos,desvalidos de toda desvalidad no conmoverse.No tragar "saliva".No convocar a la adrenalina para resistir.No mirar “alrededor”.El film es casi un “espejo” para nosotros.

Después de los primeros varios respiros comprobamos que la realidad de esa Grecia, que no es un país cualquiera,que es fuente de toda cultura Occidental, se nos parece,Y en mucho.

Y en esa revisión paralela surgen las comparaciones.

La primera con este presente y la segunda nos arroja violentamente al pasado de la Argentina de 1990.

Los niños en la "calle".Los niños revolviendo la basura.Los niños “pateados”.Los mismos, ya no en busca de una esperanza.¡¡¡Los niños desesperanzados!!!!

En el film, el niño de nombre Alexandre es compelido a trabajar moviendo mesas,como respuesta a su pedido en un restaurante, con ese lenguaje de la niñez, que no sabe de riquezas ni clases sociales:---"tengo hambre".El que no trabaja no come aunque sea un niño.Una lección de la “vida”.

En Argentina en los *90 con desocupación impresionante saciaban el hambre revolviendo los tachos de desperdicios como denunciaba Doña Beba en la radio local,de entonces, y una conocida cantante denunciaba en su canción “hay un niño en la calle”.¿Recuerdan?.

Hoy,reciencito,en la calle,un niño ayuda a su madre recogiendo cartones y revisando recipientes de basura en busca de algo que revender.Mejoramos.Seguramente tiene polenta y tomate en casa y un padre desocupado,enfermo o haciendo alguna “changa”,imaginamos para tranquilizarnos..

¿Qué no es un multiple disparador el film? Cuando percibes a los dos niños del film piensas en la escuela.Y en la tele nos recuerdan que los niños deben ir a la escuela.Y comparas.Razones no faltan,en algunas hay, aún, "comedores"(aquí).y deben ir a la escuela;a la salida a ayudar a la mamá.

Al igual que en el film,hambre,frío,lluvias,viento,cansancio, los niños que vemos,siguen la lucha por la vida pero sin la ilusión de los niños del film,de encontrar un árbol que les de cobijo."Trabajan" sin esperanza,sin barbijo,seguramente sin "carnet vacunatorio" y guiados por la necesidad de sobrevivir hasta que llegue lo que termine con tanto sufrimiento. Y los nuestros no tienen la posibilidad de escapar al mar como las dos criaturas en tránsito en pos de un sueño,que muestra el film.

Y en la comparación de la parte de la mente que no puede dejar de comparar,aparece en el film ese conjunto de actores y su vestuario en busca de escenario donde lucirlos.Y no se puede dejar de pensar en lo que les sucederá a los “actores” de aquí de no asumir compromisos reales.Todo en un ambiente de tristeza,de desesperanza,de angustias.

Estos símbolos de la tragedia que se muestran en el film hacen al drama de las periferias y explican la indiferencia de gran parte de la sociedad sobre esos pequeños desvalidos y débiles seres en pos de un sueño y entonces es imposible,en medio del film,evitar la "analogía" ,con nuestra realidad,es decir los símbolos de la tragedia generada por los ajustes sufridos en Grecia y aparecen,brotando desde la conciencia soterrada, las clásicas siglas como si fueran títulos escapados del film aunque no se nombran.

F.M.I. Bruselas.Siryza.

Demasiado.

Como vemos el film es un maldito multidisparador.

Dejamos aquí,con un nudo en la garganta y abrimos los ventanales en busca de ese árbol,”cuasi” escena con la cual el director Theo Angelopoulos cierra el film.

¿Te lo recomendamos? Te advertimos. Te vas a emocionar como pocas veces.Después....tu dirás.